Mis pasos en esta calle
Resuenan
En otra calle
Donde
Oigo mis pasos
Pasar en esta calle
Donde
Sólo es real la niebla.

Octavio Paz

viernes, 8 de julio de 2011

sin peros

corriendo por las praderas de mi cien multiuso fueron tus canarios blancos del caribe pero cuando nadaban ratas y morían en las orillas unas negras enredadas en sedas y las medusas eran como arreglos florales sinsentidos de las palmeras querer llegar al piso 50 de los rascacielos de esos hoteles queseyo cuantas estrellas donde el yankee el alemán y el japonés juegan a estar en otro país mientras el desayuno sigue siendo huevos y tocino y arroz con palitos y qué me decís de la curva de américa del sur tan bonita tan caliente con esos senos en exhibición en remate al turista que pasa y lo que no pasa es la erección y un cabello negro decide dejar su sombrilla y en la calle de en frente una abuela en viaje de jubilados compra una radio made in tokyo a un puertoriqeño que su  nieto aceptará pero que olvidará sobre la biblioteca de su habitación y el cabello negro que se acerca a la choza y su boca que se humedece ante los melones frescos ¡y qué melones! piensan los muchachos que viajaron desde argentina donde el tango se vive en las calles de adoquines pero qué frío el de buenos aires ahora mejor me vuevlo pa' donde los plátanos y las sanguijuelas y si no fuera por las bananas diría que esto es egipto y qué lindas son las pirámides tan aburridas que encantan y que no lo escuche el arquéologo que llevás adentro que si no se pudre todo. y qué me dicen de los espejos y miami brilla que da calambre pero qué digo ¡viva las vegas el lujo y el placer y el sexo que lleva tu piel! estás negra de hermosa y hermosas son mi ganas que te poseen en el sillón de la esquina que no compro porque no gano si no trabajo y qué me importa ahora si me voy a lamentar después cuando no tenga ni para el pasaje de un vuelo al caribe y me pierda las negras en seda y medusas las palmeras el cabello negro y hasta la abuela.

jueves, 7 de julio de 2011

El grito se erecta como un filo caliente que asciende en el oscuro. Oscuridad de aquí que va a parar allá.
Y está tan frío... y la noche está tan comenzada...
Pero son estas manos de espuma, que se empeñan en la tarea más vana de quererlo devolver al fondo de la tierra.