Bueno, ¿entonces una de grises?
Me miré de nuevo con la misma carita, la frente húmeda, los pelos feos, ojitos que se van.
Que se van como yo, otra vez.
Nuevamente,
escapar.
De-nuevo,
irse.
¡Dejá de inventarte la escena, la vida no es esa película que vos creés!
¿Ves que te dije? Yo te advertí. Ahora sos el que siempre tuviste miedo de ser.
Eso, al menos.
Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es.
ResponderEliminarJ.L Borges